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La Verdadera Guerra Espiritual

Para poder ejercer algún tipo de autoridad, uno debe representar una fuente que pueda respaldar   (y esté dispuesta a hacerlo) la autoridad representada con una reserva adecuada de poder.

 

1. EL LLAMADO A EJERCER AUTORIDAD

  • Lucas 9:1,2,6 - Los discípulos

  • Lucas 10:19 - Los setenta

  • Mateo 28:18-20 y Marcos 16:17-20 - Todos los creyentes

  • Romanos 16:20 - Todos los creyentes

  • Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8,9; Efesios 6:10-18 - Todos los creyentes

 

2. LAS CONDICIONES NECESARIAS PARA EJERCER AUTORIDAD

  • FE - arraigada en Jesucristo (Mt. 16:16,18,19)

  • UNIDAD - de creencia y propósito (Mt. 18:19)

 

3. LA MANIFESTACION DE AUTORIDAD

  • Las Llaves del Reino - atar y desatar lo que Dios ya ha atado o desatado. Esto va parejo con el conocimiento de la voluntad de Dios, no dirigido por nuestros deseos. (Mt. 16:19) (Nota: La palabra griega "atar" significa "poner límites" - el sentido puede ser restringir o limitar mediante la autoridad de Dios la actividad del enemigo o bien volverlo impotente. La palabra griega "desatar" significa deshacer, destruir, disolver o desactivar - el sentido puede ser deshacer la obra del enemigo, destruir sus fortalezas o poder, disolver o desactivar lo que sea que el enemigo ha establecido.)

  • Demostrando la presencia del reino de Dios - Ministrando en poder (Mt.12:28) (Personalmente, estoy comprometido a llevar la presencia del reino de Dios, Su poder y autoridad conmigo cuando sea o donde sea que yo ministro. Voy como un representante del reino de Dios, operando dentro del llamado que El me ha dado.)

 

4. CONDICIONES QUE RESISTEN LA AUTORIDAD ESPIRITUAL

  • Falta de Fe - Mt. 17:19-21

  • Una comunidad incrédula - (Grupo de oración, congregación etc.) -   Mr. 6:4-6

  • La Práctica de Pecado - Gál. 4:9; Jn. 8:34,35

  • Las maquinaciones de Satanás - (obstáculos, engaño, ataques etc.) -  2 Cor. 2:11

 

5. LA AUTORIDAD DE DIOS DEPOSITADA EN MANOS HUMANAS

  • Moisés - Exodo 14:15 - dividió el Mar Rojo

  • Elías - 2 Reyes 2:7-8 - dividió el agua del Río Jordán

  • Eliseo - 2 Reyes 6:17,18 - oró por ceguera sobre el enemigo

  • Pablo - Hechos 13:11 - pronunció ceguera sobre Elimas, el hechicero

  • Pedro - Hechos 5 - pronunció la muerte de Ananías y Safira

  • La Promesa - Hechos 1:8 - poder del Espíritu Santo

  • El Testimonio - Romanos 15:18,19

 

"Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios."

Quienes son? como funcionan

Características de los Espíritus que comandan

los ejércitos derrotados de las tinieblas.

 

Satanás

La Biblia es muy concreta con respecto a este personaje. A lo largo y a lo ancho de la escritura Satanás es presentado como un ser creado por Dios, desechado de su presencia por rebelde y lleno en su corazón de orgullo, soberbia y altivez. Su propósito es destruir y devastar lo creado por Dios.

Satanás es una palabra que tomada del griego significa adversario, en grado superlativo, en nuestro caso, adversario de Dios y de su pueblo, la iglesia. Varios nombres se le dan en la Biblia que denotan su naturaleza baja y mentirosa, entre ellos:

Dragón y serpiente antigua (Ap 12), ladrón (Juan 10:10), demonio, diablo, lucifer y príncipe de la tinieblas son algunos calificativos que se le dan en el Nuevo Testamento. Para denotar su influencia sobre este mundo que se le denominó “el príncipe de este mundo". El es el instigador y orientador de toda fortaleza maléfica que atenta contra los hombres. Ya hemos dicho que él no es omnisciente, ni todopoderoso, su afán principal es controlar este mundo, recibir adoración de todas las criaturas y tener la preeminencia en todo lugar de señorío.

Su pretensión mayor es ser exaltado como Dios y que los hombres y las naciones se inclinen ante él. Para su obra hay un antídoto que es la sangre de Cristo, su palabra bendita y su nombre que es sobre todo nombre.

 

Gobernadores de las tinieblas

Estos espíritus jerárquicos son conocidos como tronos o dominios. Su nombre deja implícita suintención de afectar las áreas de gobierno de las naciones.

Ellos afectan e influencian todos los puestos, sillas o tronos, visibles o invisibles, desde los cuales se generan gobiernos en los aires o en la tierra. Son espíritus principales en las maquinaciones del diablo. Su prioridad principal es planificar y maquinar para controlar los gobiernos y a los que gobiernan. Su enfoque principal es trabajar la mente, el corazón y la boca de los jerarcas de las naciones, controlan los gobiernos y a los que gobiernan.

Su influencia es contra los políticos de la tierra (presidentes, ministros, alcaldes, emperadores, reyes etc.) podríamos definirlos claramente como “espíritus controladores de autoridad" (espíritus jezabelíticos) que se determinan a ejercer toda influencia negativa sobre los pueblos que ejercen dominio sobre la voluntad de los hombres su principal estrategia es infiltrar los niveles superiores de autoridad sometiendo a los hombres relevantes de la sociedad y a los poderes principales de una nación (poder legislativo, judicial, político, ejército, etc.)

Conociendo este accionar de Satanás Pablo exhortó a la iglesia a través de sus cartas a que oremos por los reyes, los príncipes y todos los que están en eminencia, pues ellos son la presa anhelada por los demonios y sobre todo para que Dios los controle y nos vaya bien sobre la tierra. Pablo nos deja una gran conclusión y es que si intercedemos eficazmente por quienes se sientan en los tronos visibles de las naciones, Satanás será atado junto a sus gobernadores y las bendición de Dios estará sobre nosotros.

 

Principados o Príncipes de las tinieblas

Cuando estudiamos la historia de las naciones, observamos que aún persisten territorios en el mundo llamados principados, en los cuales la monarquía con sus príncipes y reyes son el estilo de gobierno. En lo natural estos principados o monarquías están gobernados por personajes cuya autoridad está determinada sobre un territorio claramente definido y limitado. Esa misma autoridad se ejerce sobre la gente y la geografía de esos pueblos.

En el plano espiritual ocurre algo similar, territorios geográficamente definidos con su gente y su geografía, son controlados por espíritus de alto nivel de autoridad satánica llamados príncipes de la tinieblas. Pablo los define para nuestro estudio como principados y para una mayor comprensión los llamaremos “espíritus territoriales". A diferencia de los gobernadores que buscan políticas y gobernantes, los principados buscan afectar territorios con sus diferentes zonas geográficas y sus gentes.

Estos espíritus trazan planes malévolos geográfica y demográficamente, ellos son causantes de grandes plagas y juicios nacionales (maremotos, terremotos, inundaciones, pestes, guerras, etc.). Su estrategia principal es estimular las prácticas nacionales, ya sean religiosas, ancestrales o culturales. La intención es que vastas regiones de cada país y un mayor número de habitantes se envuelva en hábitos y prácticas que los alejan de la palabra de Dios y atraigan la ira divina (como hechicería, espiritismo, drogadicción, homosexualismo, idolatría a través de los principados Satanás despliega su fuerza sobre vastas regiones del mundo. Daniel en su capítulo 10 hace un enfoque claro sobre estos espíritus. Un ángel de Dios le revela cómo ellos se oponen a Dios, cómo trabajan por controlar grupos de naciones y grandes territorios. Él los llama príncipes de Persia y de Grecia, denotando con ellos los imperios y territorios que querían influenciar nuestros días. Daniel también señala que su nivel de autoridad es elevado, tanto que se necesitó al arcángel Miguel, poseedor de alta autoridad, para vencerlos. Dios enseña a su iglesia que hay géneros de espíritus como estos que pueden ser atados pero solamente con mucha oración y ayuno.

 

Potestades de Maldad

Son las potestades de Satanás, también conocidas como “Fortalezas" del diablo. Las potestades satánicas, al igual que toda fuerza del diablo, depende de cuanto deseo tenga la gente de pecar. Según la inclinación hacia lo malo, así Satán comisiona sus agentes que se especializan en estimular la práctica de ciertos pecados según el gusto y placer de los hombres.

Las potestades son géneros de maldad espiritual específica que cumplen los planes de Satán y sus gobernadores y son dirigidos territorialmente por los diversos principados para afectar zonas y gente de diversa regiones de una nación o continente. Producen un esfuerzo o trabajo constante, persistente y continuado sobre la sociedad para acrecentar y propagar ciertos males y pecados hasta convertirlos en costumbres de los pueblos (alcoholismo, adulterio, pornografía, tráfico de drogas, robo, lujuria.

Las potestades o fortalezas satánicas son espíritus o “comisiones de poder" para inducir al hombre hacia un mal. Estas fuerzas demoníacas se fortalecen y predominan según los hombres y pueblos los inviten con sus malos hábitos (brujería, idolatría, violencia). Las potestades de Satanás toman en una ciudad o país según cada individuo con su pecado, su existencia y gobierno. Estas potestades pueden esclavizar a grandes ciudades y aún naciones. Recordemos Sodoma y Gomorra, Babilonia y Roma en el pasado. En el presente demos un vistazo sobre Río de Janeiro, San Francisco y Nueva York, cada pueblo con prácticas e inclinaciones pecaminosas bien peculiares, pero sojuzgadas por el infierno.

Las 7potestades pueden afectar igualmente a familias cuando estas inclinan hacia un pecado en particular. Las iglesias no escapan al ataque de las potestades del diablo. El fruto de su conducta evidencia que “comisiones de poder" han sido enviadas para destruir su testimonio y su labor.

Por ello encontramos potestades de división o rebelión, celos, chismes y disensión, etc. operando en ellas.

 

Huestes de Maldad

Estos son conocidos también como legiones o Ejércitos de maldad; su meta es atacar o asaltar a la humanidad. Para este fin desatan todo un plan orquestado basado en la mentira y el error. Su intención es desacreditar el Evangelio de Cristo. Son los encargados de falsear la verdad y de torcer la sana doctrina. Muestran claramente la naturaleza de su líder. Son mentirosos en grado sumo. Parte de su labor contra Dios es evitar la propagación de la verdad divina. Ellos bloquean a la iglesia y sus lideres en la Gran Comisión. Interfieren (con amenazas, violencia y calumnias) con el desplazamiento y extensión del mensaje de Cristo. Son espíritus guerreros enviados para atacar a los ungidos de Dios, calumniándolos y difamándolos hasta provocar como en el tiempo antiguo, la reacción adversa en sus naciones. Ellos fueron instigadores contra los profetas en Israel, contra Juan y contra Jesús. igualmente hoy provocan los ataques a la iglesia. Su ataque está basado en la acción de varios espíritus líderes, espíritus mentirosos, espíritus de conspiración, espíritus de falsedad, error y anticristo y espíritus de calumnia.

 

Espíritus Malignos o Demonios

Estos se interesan específicamente en hombres, no en montañas o puertos, o en ciudades o territorios, van directamente a influenciar a los individuos específicamente señalados. Su acción principal es afectar nuestra conducta, nuestros hábitos o prácticas, nuestros apetitos y nuestros deseos.

Toda intención es llevarnos lejos de Dios para destruirnos, pero Dios nos enseña en su palabra que ángeles guardianes velan por el pueblo de Dios (Salmos 34 y 91).

 

Hombres que le sirven al diablo

La Biblia registra en muchos pasajes cómo los hombres se han entregado a voluntad a servir a Satanás. Recordemos en Janes y Jambres en Egipto a los magos y adivinos en Babilonia y a los sacerdotes de Baal y Asera. En el Nuevo Testamento se nos relata de Elimas y Simón, hechiceros y engañadores. Ellos son tronos visibles en los cuales Satanás recibe gloria y adoración. La presencia y trabajo de estos individuos influencia a pueblos y naciones. Ellos atraen demonios con sus malas artes, ellos afectan la voluntad de los hombres con sus artes mágicas, engañando aún a políticos y gobernantes. A través de ellos los “gobernadores de maldad" manifiestan los planes del diablo y son instrumentos importantes a través de los cuales los principados y potestades malignas operan en los pueblos. La reunión de brujos y hechiceros, su confabulación y pactos, son la evidencia visible de la reunión de principados, gobernadores y potestades que ante el estímulo de la adoración satánica de los hombres convergen en las ciudades señaladas para manifestar los deseos del diablo. Allí los espíritus confabulan y adiestran a los hombres perversos y traman la forma de afectar el destino de los pueblos.

Como nos atacan

Efesios 6:16)

Los ataques de Satanás vienen en forma de aguijones o dardos. Los dardos continuos tienen el propósito de herir o pegarle al lugar donde habíamos sido debilitados anteriormente por aguijones previos.

De esta manera, uno tras otro se va fortaleciendo o construyendo hasta poder derrumbar el blanco que se proponen.

Los dardos de Satanás vienen generalmente a través del siguiente orden:

1.-Desánimo
2.-Confusión
3.-Depresión
4.-Pérdida de Visión
5.-Desorientación
6.-Apartamiento
7.-Desesperación
8.-Derrota

Este proceso puede suceder rápidamente, como en el caso de Elías, pero regularmente trabaja lentamente, lo que lo hace más difícil el discernir.

Cuando estos síntomas comienzan a trabajar en nuestra vida, debemos resistirlos hasta que se vayan. Si no lo hacemos, seremos nosotros los que nos encontremos huyendo, como Elías.

El origen o la fuente de la hechicería en contra de nosotros no siempre se encuentra en cultos satánicos o en operaciones de la Nueva Era. Puede provenir de cristianos engañados, quienes de hecho, se encuentran orando en contra de nosotros en lugar de por nosotros. Existe poder en esto porque la Biblia dice que “lo que se ata en el cielo, se ata en la tierra” y viceversa.

SI LA INTERSECIÓN ES MOTIVADA POR UN ESPÍRITU DE CONTROL O MANIPULACIÓN, ES HECHICERÍA, Y SU PODER ES TAN REAL COMO LA MAGIA BLANCA.

Otras fuentes de la hechicería son la murmuración, los celos, la crítica, maniobras políticas, etc., y pueden tener efecto en nosotros ya sea que lo sepamos o seamos ignorantes de ello, Por ejemplo: Si rehusamos ser manipulados por alguien que tiene un espíritu de control, pero nos resentimos o amargamos contra esa misma persona, entonces el enemigo puede causar que caigamos, que nos desanimemos, que nos desorientemos y que nos deprimamos.

Somos derrotados por el  enemigo cuando él hace que respondamos con otro espíritu que no sea el Espíritu Santo, cuyo fruto es amor, paz, gozo, etc. (St.3:14-18)

LA ESTRATEGIA DEL ENMIGO ES APARTARNOS DEL FRUTO DEL ESPÍRITU Y QUE LE HAGAMOS LA GUERRA EN SUS TERRENOS.

Satanás no puede echar fuera a Satanás; el resentimiento no podrá echar fuera a Jezabel... ¡Sólo aumentará su poder!  Esta es la razón por la cual la estrategia básica que debemos usar para ser libres del poder de la hechicería es BENDECIR A LOS QUE NOS MALDICEN (Mat.5:43-44;  Rom.12:17-21) Esto no significa que bendecimos sus obras, sino que oramos a favor de ellos y no en contra de ellos.

Si el enemigo logra que nos venguemos nosotros mismos, entonces ha logrado que seamos controlados por el mismo espíritu y que operemos en sus terrenos.
No peleamos “contra carne ni sangre”, sino que las armas de nuestra guerra tienen que ser espirituales (2Cor.10:2-4).

1.-DISCERNIENDO LOS DARDOS DE SATANÁS

(a).-El Desánimo

Todos nosotros, de ves en cuando, nos sentimos desanimados por diferentes circunstancias, y esto no quiere decir que sea el resultado de que alguien está usando hechicería en contra nuestra. Pero si comenzamos a sentirnos sometidos a un constante desánimo sin ninguna razón aparente, entonces debemos considerar a la hechicera como la posible fuente de nuestro malestar.

Cuando todo parece que sale mal, cuando las dificultades parecen insuperables y comienzas a pensar que ya no vale la pena seguir, es probable que te encuentres bajo un ataque espiritual. La estrategia del enemigo para afligirte con el desánimo es para debilitarte con el siguiente ataque, que es...

(b).-La confusión

Otra vez, debemos ver por un  “Espíritu de Confusión, sin ninguna causa aparente. Aquí comenzamos a perder nuestra claridad respecto a  lo que fuimos llamado a hacer, lo cual debilitará nuestras decisiones. Esta confusión tiene como propósito aumentar nuestro desánimo en la obra del Señor para hacernos más vulnerables al próximo ataque…

(c).-La depresión

Este es un problema mucho más profundo que el simple desánimo. Este es un terror inconmovible  y es el resultado de la combinación del desánimo y la confusión junto con la negligencia de una disciplina espiritual (falta de devocionales y comunión con el Señor) Este ataque aumentará en los  últimos días en contra de todos los cristianos y debemos estar preparados  en contra de él.

(d).-La pérdida de visión

Esta es la meta de los dos anteriores dardos... Y obra para aumentar sus defectos.  Aquí comenzamos a dudar que Dios nos ha llamado a su obra y que tal vez no servimos ni a nadie le importa nuestra participación. La única manera de navegar a través de esta tormenta es mantener nuestro curso firme. No podemos mantener nuestro curso si no sabemos a donde vamos. No trataremos de mantener nuestro curso  si comenzamos a  pensar que tal vez  nunca debimos haber zarpado. Esto nos  hará navegar en círculos e impedir lleguemos a ningún lado.

(e).-La desorientación

Esta es una combinación de la depresión, confusión y pérdida de visión. En este nivel, no solo hemos olvidado nuestro curso a seguir sino que        también hemos perdido nuestra habilidad para leer el compás (brújula).

Ya no entendemos la Biblia, ya no tiene significado para nuestro corazón,       nos parece insípida y sin vida. Es difícil oír la voz del Señor y las predicaciones nos comienzan a parecer irrelevantes. Esta es una incapacitación espiritual total.

(f).- Apartamiento (Aislamiento)

Esto viene cuando comenzamos a retirarnos del propósito de nuestro ministerio,  de nuestro compañerismo con hermanos de la iglesia y con muchos de nuestros familiares. Este apartamiento resultará en...

(g).-Desesperación

Retirarse de la batalla nos llevará rápidamente a la desesperanza, y sin esperanza podemos ser atacados fácilmente por el enemigo a través de        tentaciones, enfermedades o muerte.

Aun científicamente está comprobado  que cuando una persona no tiene esperanza  para vivir, se enferma rápidamente y puede inclusive morir. Con esperanza, hombres y mujeres han vivido aun cuando han rebasado la expectación  normal de vida de cualquier ser humano.

La desesperación nos lleva inmediatamente a la DERROTA.

2.-AMALECITAS ESPIRITUALES (EX.17:8-16; Deut.25:17-19)

A través de esta estrategia o maquinaciones podamos observar que nuestro   enemigo tiene como principal propósito debilitarnos para que cada vez     marchemos más y más atrás, donde él nos podrá atacar mas fácilmente: en         la retaguardia.

Los amalecitas representan en la Biblia a Satanás y a sus demonios y una de sus prácticas era atacar a los débiles e indefensos.  Cuando Israel cruzó el desierto los amalecitas escogieron a los solitarios y débiles que marchaban hasta atrás del campamento. Esto es lo que el enemigo trata de hacer a través de la hechicería; trata de debilitar a los creyentes para que se queden atrás donde se convierten en una presa fácil para él. Por esta razón se le advirtió a Israel  que la guerra contra Amalec sería perpetua.    Él rey Saúl cometió uno de sus peores pecados cuando el profeta Samuel le ordenó destruir a Amalec y todo lo que tenía, pero Saúl perdonó.    (1Sam.15:1-3. 7-11, 22-23, 26-27).

No fue accidental que haya sido un amalecita el que mató a Saúl y el mismo que llevó esta noticia a David. No puede haber ninguna alianza con el enemigo, ni pactos, ni convenios, ni tomar prisioneros.

Nuestra guerra contra Satanás y sus demonios se acabará cuando Cristo venga y Él mismo le destruya.  La hechicería está siendo utilizada contra la iglesia y muchos líderes que han fracasado en reconocer este ataque han sido derrotados, han perdido su visión, su ministerio, sus familias y muchos aun sus vidas.

En Ef. 6:12 la palabra “lucha” en el original griego es “lucha cuerpo a cuerpo”.   Es la forma más cercana de combatir.

Él enemigo va a pelear, va a luchar contra nosotros; si decidimos no luchar, hará con nosotros lo que él quiera. ¿Cómo luchar contra este espíritu de hechicería?  Veamos primero el principio básico que se requiere para la victoria de la guerra espiritual.

3.-CAMINO A LA VICTORIA

En  Apocalipsis 12:11 se nos revela que los santos vencieron a Satanás:

1) Por la sangre del cordero
2) Por la palabra de su testimonio
3) Porque menospreciaron sus vidas hasta la muerte

Vencemos por la sangre del Cordero cuando nos mantenemos firmes con respecto a lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. La victoria fue ya ganada  por Él y no puede haber manera que perdamos, mientras permanezcamos en Él.

La palabra de nuestro testimonio es la Biblia y cada vez que el enemigo nos
ataca debemos responderle como Cristo hizo en el desierto: La espada es la única arma ofensiva descrita en la armadura de Dios.  (Ef.6:10-18). Menospreciar nuestra vida significa seguir a Cristo hasta nuestra muerte, no importando el precio que tengamos que pagar. Hemos sido llamados a cargar nuestra cruz diariamente, a vivir por causa del Evangelio, a hacer todo por causa de Su Nombre, a no vivir ya para nosotros;   (Col.2:3; Rom.14:7-9; Mc.8:35-36).

Mientras más vivamos para nosotros mismos y más centrados estemos en nuestra persona e intereses personales, más vulnerables seremos a los ataques del enemigo.  Si estamos muertos a este mundo, ¿Qué se le puede hacer a una persona muerta?

A un  muerto no se le puede ofender, ni tentar; ni el muerto puede sentir ya    temor alguno, ni se puede deprimir, ni ser lastimado. Nadie podrá luchar para ganar si no cree que la victoria es posible. Muchas enseñanzas se han promulgado en el Cuerpo de Cristo (la iglesia) de que la iglesia será derrotada al final.  Pero  todo el testimonio profético de la Biblia es que el Señor, la verdad, prevalecerá. Satanás será arrojado a la tierra (Ap.12) y vendrá con gran ira y muchos santos morirán físicamente a manos del  Anticristo. Pero, sin embargo...¡Ganaremos¡

Cuando las tinieblas comiencen a cubrir la tierra, el Señor manifestará Su gloria a su pueblo (Is.60:1-2).  Las tinieblas sólo harán que la gloria de Dios brille más muerte.

4.-RESISTIENDO A LOS DARDOS DE SATANÁS

(a).-Desánimo

Él desánimo nunca viene ni vendrá de Dios... ¡Recuérdalo¡ Dios es el autor de la fe y de la esperanza que nunca nos desilusionará Dios nos disciplina cuando lo necesitamos, pero nunca nos afligirá con desánimo (St.3:17). Él desánimo nunca se menciona como “la sabiduría que viene de lo alto”, ni tampoco es fruto del Espíritu Santo.

Debemos aprender a rechazar el desánimo inmediatamente y resistir todos los pensamientos relacionados a él. Debemos resistir... porque seremos controlados y dirigidos por nuestros pensamientos. (Sal.27:13-14).

(b).-Confusión

Recordemos que  “Dios no es el autor de confusión” (1Cor.14:33) y lo que te está atacando no proviene de Él. Dentro de muchos ejércitos militares, lo primero que se les enseña a los soldados es saber cómo tratar con la confusión.  Casi no existen batallas donde no haya confusión; nada saldrá siempre como se planeó y lo mismo sucede en la dimensión espiritual. El soldado disciplinado que ha comprendido este aspecto de la guerra aprende a usar a la confusión para su propia ventaja. No permitirá que aumente su desánimo, sino que comenzará a anticiparlo buscando una oportunidad para ganar ventaja sobre su enemigo. Debemos esperar y aprender que la confusión forma parte de nuestras batallas y no debemos dejar sentirnos afectados o sorprendidos por ella.

Nuestra decisión firme de PARARNOS Y PÉLEAR disipará rápidamente este     Ataque (Ef.6:11-13).

(c).-Depresión

Dios le dio a Caín el mejor remedio para la depresión (Gen.4:6-7).  Por causa de
que la depresión es usualmente el resultado de permitir desánimo y confusión
por alejarnos de nuestra diaria disciplina de leer la Biblia y nuestro tiempo devocional con Dios, el remedio será volvernos a Él con todo nuestro corazón.

(d).-Pérdida de visión

Este ataque también podemos convertirlo a nuestra ventaja y usarlo como una  oportunidad.  Cuando comiences a perder tu visión, dedícate a fortalecerla y afirmarla.

(e).- Apartamiento

En la resiente Guerra del Golfo Pérsico, la mayor parte de los heridos fueron las reservas o los civiles.  El lugar más seguro para estar en guerra era el frente de la batalla.

Esto ha sido también la verdad, la guerra espiritual.  En frente de la batalla no puedes pedirle al enemigo que detenga la guerra porque te duela la cabeza o porque quieras tomarte un descansito.  En el frente tú conoces los peligros y nunca bajarás la guarda.  Todo cristiano está en el frente de batalla, le guste o no le guste.  Es cuando comenzamos a considerarnos "civiles" y no soldados, cuando nos volvemos vulnerable al ataque enemigo.  Tampoco formamos parte de las "reservas".  Existen ocasiones en la guerra cuando se necesitan tomar retiradas estratégicas.  Existen momentos cuando estamos demasiado cansados or nuestra entrega a la obra de Dios y necesitamos continuamente volver a "cargar nuestras baterías".  Pero esto serán excepciones y no las reglas.

Cuando nos apartamos por las anteriores circunstancias, debemos arrepentirnos y volver a la batalla.  Existe una diferencia entre apartarse y detenerse para arrepentirse.  Apartarse trae consigo la derrota; detenerse para arrepentirse es sólo un tiempo de ajuste que nos preparará para victorias futuras (I Cor. 15:57; Rom. 8:37; 2 Cor. 2:14).

(f).- Desesperación

La primera cosa que dijo Dios acerca del varón al principio de la creación fue que: "No es bueno que esté solo" (Gen. 2:18).  Somos criaturas sociales y cuando nos apartamos del compañerismo de la iglesia, caeremos en la desesperanza y desesperación.  Es en este momento cuando debemos regresar al Señor, a los hermanos y a la iglesia (Ap. 2:4-5).

Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza.
 Revestios con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las asechanzas  del diablo.
Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernantes) de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podais  resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.
Estad, pues, firmes, ceñido sus lomos con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, calzados los pies con la preparación para anunciar el evangelio de la paz.
Sobre todo, tomad el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno.
Tomad también el casco de la salvación, y la espada del espíritu que es la palabra de Dios.
Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
- Efesios 6:10-18
 Para definir la armadura de Dios hay una serie de preguntas que debemos hacernos: ¿Qué es? ¿Por qué motivo Pablo usó ésa ilustración? ¿Qué podemos aprender de ella? ¿Cómo podemos aplicarla a nuestras vidas?
Veamos la Batalla Espiritual desde una perspectiva Bíblica.
En estos últimos años se ha escuchado mucho acerca de la guerra espiritual, y la gente ha quitado el balance de lo que es la verdadera batalla espiritual.
En 2 Corintios 2:11 dice: “Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros;  pues no ignoramos sus maquinaciones” (Reina Valera 1960).
La Biblia EUNSA lo traduce así: “Para que no seamos engañados por Satanás, ya que no desconocemos sus propósitos.”
No debemos ignorar los propósitos y maquinaciones del diablo, pero tampoco debemos irnos al otro lado, llegando a un extremismo en que todo lo veamos demonios.
Hace años una hermana veía todo demonios, en cada cosa, en cada lugar veía uno. Un día en una reunión de liderazgo, el grupo estaba tomando un café, y cuando la hermana levantó la tapa de la azucarera, el Pastor golpeo su mano para impedir que levante la tapa y le dijo: “¡No!”
La hermana sorprendida le preguntó: “¿Por qué Pastor?” Y el Pastor le respondió: “Hermana, no vaya a suceder que se escape el demonio del azúcar.”
La hermana se dio cuenta de lo que le dijo el Pastor y cambió su forma de pensar en cuanto al tema de los demonios.
La gente no se da cuenta pero al hacer esto,  ve al diablo en todas partes, sin darse cuenta que lo único que hacen es glorificarlo.
Son como la hermana que testificó en un servicio: “Hermanos el diablo me persiguió toda la semana; ¡bendito sea su santo nombre!”
Realmente la hermana no quería glorificar al diablo, pero al pasar todo el tiempo hablando de él, y de las cosas que le hacía, sin darse cuenta le dió la gloria.
Eso es lo que está pasando el día de hoy; la guerra espiritual se ha vuelto muy popular; encontramos, conferencias, Biblias, posters, libros de estudio, polos y hasta juguetes; los escuchamos en la radio, en la televisión por todos lados.
Se han ido al otro extremo.
Pero, ¿el creyente debe hacer guerra espiritual?
Veamos lo que dice la Biblia.
En 1 Juan 3:8 dice: “El que practica el pecado es del diablo;  porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios,  para deshacer las obras del diablo” (Reina Valera 1960).
La Biblia del Pueblo de Dios lo dice así: “Pero el que peca procede del demonio, porque el demonio es pecador desde el principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del demonio.”
Wuest comenta acerca de esta palabra deshacer: “’Destruir’ es en el texto griego luo, ‘aflojarse, disolver’ Westcott comenta: ‘Las obras del diablo son representadas como teniendo una cierta consistencia y cierta coherencia. Muestran un tipo de frente sólido. Pero Cristo, con Su aparición, los ha revelado en completa insustancialidad. Él 'ha deshecho' las aparentes ataduras por las cuales fueron sujetados’ Pero Él ha hecho más que eso. Por la sangre de la Cruz que Él pagó por el pecado, hizo una vía de escape del enemigo principal de las almas de hombres, derrotando los propósitos del diablo, y finalmente causando su caída completa.”
Es la misma palabra que se usó en Lucas 3:16: “Respondió Juan,  diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua;  pero viene uno más poderoso que yo,  de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado;  él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Reina Valera 1960).
Esta palabra nos da la idea de desatar el nudo de un zapato; y es la figura que nos da Juan el Bautista cuando hablaba de Jesús en este pasaje.
También vemos está palabra en la sanidad de la mujer encorvada, en Lucas 13:10-16.
Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga,  enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros  ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años,  ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? (Reina Valera 1960).
Esta es la obra que Jesús estuvo haciendo durante su ministerio, desatando todas las ataduras del diablo en contra de la gente.
Hechos 10:38 es bien claro respecto a esto: “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Reina Valera 1960).
En Hebreos 2:14 podemos ver más acerca de esta victoria: “Así que,  por cuanto los hijos participaron de carne y sangre,  él también participó de lo mismo,  para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte,  esto es,  al diablo” (Reina Valera 1960).
Veamos este pasaje en otras versiones para poder entender mejor lo que fue esta gran victoria.
Hebreos 2:14 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
14 Y como los miembros de una familia participan de una misma carne y sangre, también Jesús comparte carne y sangre con los hombres. Puede así, con su muerte, reducir a la impotencia al señor de la muerte, es decir, al diablo.
Hebreos 2:14 (Biblia Latinoamericana)
14 Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jesús también experimentó esta misma condición y, al morir, le quitó su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo.
Hebreos 2:14 (Nueva Versión Internacional)
14 Por tanto,  ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza humana para anular,  mediante la muerte,  al que tiene el dominio de la muerte; -es decir,  al diablo.
Vemos que Jesús no solo le quito todo su poder al diablo, lo anuló, lo redujo a la impotencia y lo destruyó (su poder).
El término destruir que usa en la Reina Valera es katargéo; que significa:  estar ó dejar enteramente inmóvil (inútil), inutilizar, invalidar, libre, abolir, acabar, dejar, deshacer, desligar, destruir, perecer, quitar, suprimir.
Satanás no fue aniquilado sino despojado de todo su poder, el poder que tenía sobre la muerte y el Hades ya fue quebrado; ahora Jesús es el que posee las llaves; Jesús es el que tiene la autoridad.
Por eso, cuando nos enfrentamos a Satanás y su ejército nos enfrentamos a enemigos que han sido despojados de poder; cuyo poder se anuló y redujo a la impotencia por causa de Jesús.
Por ese motivo es que en Romanos 8:37 dice: “Antes,  en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”(Romanos 8:37).
Esta frase “más que vencedores” siempre me llamó la atención, ¿de qué está hablando?
Dicen que después de una terrible pelea, en la que casi pierde pero que finalmente ganó, el campeón mundial de boxeo de peso completo recibió su cheque por 20 millones de dólares.
Había peleado y había ganado, era el vencedor.
Cuando llegó a su casa y abrió contento la puerta vio que su esposa lo esperaba con un bate de béisbol y que le decía: “Cariño, ¿Qué tienes para mí?”
Así que el campeón simplemente extendió la mano y le dio el cheque del premio por el que había luchado tan duramente.
¿Quién fue el vencedor? El esposo.
¿Quién fue más que vencedor? La esposa.
La esposa disfrutó de algo por lo que no había hecho nada.
Esa es la idea de que somos más que vencedores; Jesús venció al diablo por nosotros y ahora es que podemos disfrutar de esa victoria.
Pero, vemos que hay muchos cristianos derrotados por el diablo, ¿qué pasó?
No han entendido que el campo de batalla es en la mente.
En 2 Corintios 10:3-5 vemos la naturaleza de nuestra batalla espiritual:“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (Reina Valera 1960).
El diablo trabaja en la mente trayendo opresión y atadura por medio del engaño y la manipulación, pero debemos darnos cuenta que ya es un enemigo derrotado; Jesús ya desató y deshizo todo el poder que tenía en nuestra contra.
Satanás ha apelado a las mismas tácticas desde el principio, podemos verlo desde la misma creación, cuando elaboró su plan para adueñarse de ella.
En Génesis 3:1-6 vemos como trabajo con Eva en la tentación: “Pero la serpiente  era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él,  ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios,  sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella” (Reina Valera 1960).
Aquí se ve claramente el cómo Satanás manipuló a Eva torciendo las escrituras y diciéndole una verdad a medias.
Usó la táctica con la que envenenaron a Blancanieves, le trajo a Eva una manzana podrida que externamente había sido decorada para verse muy bien.
Jesús mismo en su ministerio también tuvo que enfrentarse a una situación similar, cuando fue tentado por el diablo en Lucas 4:1-12.
Veamos este pasaje en la versión Reina Valera 1960.
Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. Jesús,  respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.
Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; y, en las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Respondiendo Jesús,  le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.
Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación,  se apartó de él por un tiempo.
Aquí Jesús se enfrentó con el diablo, pero no se dejó vencer y nos mostró el camino para caminar en esa victoria que es vencerlo por medio de la Palabra de Dios.
Así que no depende de Dios, ni del diablo que seamos oprimidos y atados, depende solamente de nosotros, porque la obra de victoria ya fue hecha.
En Santiago 4:7 dice las siguientes palabras: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Reina Valera 1960).
Aquí término someteos es jupotasso que es principalmente un término militar, ordenar abajo (jupo, debajo; tasso, ordenar). Denota: ponerse en sujeción, sujetarse.
Al someternos estamos poniéndonos bajo las ordenes de Dios; nos sometemos a Su Palabra; es decir, la aceptamos como una realidad en nuestras vidas.
Cuando un General le da una orden a un soldado, este se para al frente y le dice: “Si mi General”; y luego va y hace lo que le dijo su General.

 

Si nuestro General nos ha dicho que tenemos autoridad, lo aceptamos como un hecho; si nuestro General ha dicho que somos sanos por la llagas de Jesús, lo somos, lo aceptamos como un hecho; si nuestro General dice que tenemos la victoria, la victoria ya es nuestra.
Este verso nos dice tres cosas
Lo primero es que debemos aceptar su Palabra como un hecho real para nosotros.
Lo segundo es resistir al diablo. ¿Cómo lo hacemos? Igual que Jesús, usando la Palabra de Dios.
Lo tercero es que al diablo no le quedará más remedio que huir de nosotros.
El huirá, escapará de nosotros, como una mosca al ver un matamoscas.
En Primera de Pedro 5:6-9 vemos algo similar: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios,  para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente,  anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (Reina Valera 1960).
Vemos aquí el mismo principio de Santiago, humillarnos ante la poderosa mano de Dios, someternos a Él y Su Palabra.
Si Dios ha dicho algo es así; debemos creerle, no dependiendo de nuestras propias fuerzas sino de las del Señor.
Debemos ser sobrios y velar; es decir mantenernos firmes en la Palabra; no ir a derecha ni ha izquierda.
Y debemos resistirlo con la Palabra de Dios y el nombre de Jesús.
Una cosa final en este verso es que no estamos solos, ni que recibimos“el gran ataque”, uno como nunca tuvo nadie; no es así, los mismos ataques que sufrimos los han sufrido otros hermanos; y si otros los han vencido nosotros también venceremos.
Entonces podemos ver que hay una batalla espiritual en la cual ya tenemos la victoria. Como hemos visto, entramos en esta batalla espiritual con la victoria en las manos.
Efesios 6:12 dice: “Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne (oponentes físicos), sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernadores) de este mundo (presente) de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes”(Biblia Expandida de Fe).
No son oponentes físicos contra los que luchamos son oponentes espirituales.
Otra característica de esta batalla es que es una batalla de fe, la cual vencemos creyendo en las promesas que ya nos han sido dadas en la Palabra de Dios.
En 1 Timoteo 1:18-19 dice: “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti,  milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos” (Reina Valera 1960).
La Nueva Versión Internacional lo dice de esta manera: “Timoteo, hijo mío, te doy este encargo porque tengo en cuenta las profecías que antes se hicieron acerca de ti. Deseo que, apoyado en ellas,  pelees la buena batalla y mantengas la fe y una buena conciencia. Por no hacerle caso a su conciencia, algunos han naufragado en la fe.”
Y en el capítulo 6 verso 12 le vuelve a decir: “Pelea la buena batalla de la fe;  haz tuya la vida eterna,  a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos” (Nueva Versión Internacional).