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Ilustraciones

El Toro

Cierto día, un granjero estaba trabajando en sus tierras cuando llego un inspector del gobierno. Al bajarse de su camión, el inspector le dijo: "Voy a inspeccionar su terreno para asegurarme de que no haya ninguna violación de la ley aquí." El granjero le dijo: "Muy bien, señor, pero no se meta al campo de atrás."

 

El inspector sacó su placa de identificación y le dijo: "Ve usted esta placa? Esta placa indica que yo tengo autoridad para inspeccionar donde yo quiera, y usted no me puede prohibir la entrada a ninguna parte de su terreno. Entendido?" El granjero se disculpó y le dijo que fuera a inspeccionar donde el quisiera. Luego, volvió a su trabajo.

 

Al rato, escuchó unos gritos de desesperación. Al acercarse al lugar de donde provenían, observó que el inspector se había metido precisamente al campo de atrás, y que un toro muy bravo lo estaba persiguiendo. Desesperado, el inspector pedía ayuda. En eso, el granjero le gritó: "La placa! Enséñele al toro la placa!"

 

No estoy seguro si le habrá servido la placa al inspector en esa situación. Dudo que le haya importado mucho al toro, y sospecho que mas bien lo habría enfurecido mas. La autoridad es importante, pero no significa mucho si no viene acompañado con poder.

POR LA MANERA DE CAMINAR

- Ese hombre ha estado en el ejército, o en un colegio militar - le dije en cierta ocasión a un amigo. - Efectivamente; pero ¿cómo lo supo? - Por su manera de caminar. Es así con los cristianos. Podemos saber si ha estado con Jesús, por su manera de andar. 

LA ESCALERA ERA UN SUEÑO

Un hombre soñó que había construido una escalera que iba de la tierra al cielo, y que cada vez que hacía alguna buena acción, la escalera subía un par de metros. Cuando hacía alguna cosa extraordinaria, la escalera subía aun más, y cuando daba fuertes sumas de dinero, más todavía. Después de un tiempo, ya era tan alta que no se veía la parte superior, perdida entre las nubes. El hombre creyó que cuando le llegara la muerte, subiría su escalera y entraría directamente al paraíso. Pero escuchó una voz del cielo que decía: "El que sube por otra parte, el tal es ladrón y robador." En eso se cayó escalera y todo, y se despertó. Vio que si quería ser salvo, debía serlo por otro camino y no por el de las buenas obras. Y entonces tomó el camino único, el Señor Jesucristo. 

Un solo tornillo

Un ingeniero que fue llamado a arreglar una computadora muy grande y extremadamente compleja... una computadora que valía 12 millones de Euros. Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato. 

Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dió vuelta y media a un minúsculo tornillo. Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.

El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.

- Cuanto le debo? preguntó.
- Son mil Euros, si me hace el favor.
- Mil Euros? - Mil Euros por unos momentos de trabajo?

- Mil Euros por apretar un simple tornillo?      - Ya se que mi computadora cuesta 12 millones de Euros, pero mil euros es una cantidad disparatada! Le pagaré solo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique.

 

El ingeniero asintió con la cabeza y se fué.

A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin rechistar.
La factura decía:

Servicios prestados:
-Apretar un tornillo............ Eu 1 € Euros
-Saber que tornillo apretar.... Eu 999 € Euros

Para todos aquellos profesionales que día a día se enfrentan con la desconsideración de quienes por su propia ignorancia no alcanzan a entenderlos.

RECUERDA: ---"SE GANA POR LO QUE SE SABE, NO POR LO QUE SE HACE".---

¡SIRVASE USTED!

Cuando yo estaba visitando la costa del Pacífico, estuve en casa de un hombre que tenía viñedos y plantaciones de naranjas. Un día me dijo: - Vea, Moody, mientras usted esté aquí, quiero que se sienta como si estuviese en su propia casa. Si hay algo que usted desea, sírvase no más. Bien, cuando yo quería comer una naranja, no iba al naranjo a orar que las naranjas se cayeran del árbol a mi bolsillo; lo que hice fue acercarme al naranjo, estirar la mano y sacar las naranjas. Mi amigo había dicho que me sirviera, y me serví. Dios dice: "Allí está mi Hijo; tómalo como tu Salvador. La paga del pecado es muerte; pero la dádiva de Dios es vida eterna." 

La Lección del Padre

Iba un labrador a visitar sus campos para ver si estaban en sazón la cosecha. Había llevado consigo a su pequeña hija, Luisita.

Mira, papa y dijo la niña sin experiencia, como algunas de las cañas de trigo tienen la cabeza erguida y altiva; sin duda serán las mejores y las mas distinguidas: esas otras de su alrededor, que la bajan casi hasta la tierra, serán seguramente las peores. 

El padre cogió algunas espigas y dijo:  Mira bien, hija mía: ves estas espigas que con tanta altivez levantan la cabeza? Pues están enteramente vacías. Al contrario, estas otras que la doblan con tanta modestia, están llenas de hermosos granos.

El sabio y el bueno son humildes: la soberbia es propia del ignorante y del malo.

Creyendo en la palabra

Cuenta la historia que un hombre fue condenado a muerte. Cuando ya iba a ser decapitado, el príncipe que era el encargado de la ejecución le preguntó si tenía algo que pedir. Todo lo que el reo pidió fue un vaso de agua. Cuando se lo trajeron, temblaba tanto que no pudo acercar el agua a sus labios. Entonces el príncipe le dijo que se tranquilizara, pues nada le sucedería hasta que hubiese terminado de beber esa agua. El hombre confió en la palabra del príncipe, y arrojó el vaso al suelo. No pudieron recoger el agua derramada, y así el reo se salvó. Mi amigo, tú puedes ser salvo ahora, creyendo en la Palabra de Dios. El agua de vida se ofrece ahora a todo el que quiera tomarla. Toma de ella y vivirás. 

Todos necesitan a Cristo

Un pastor que viajaba por el Sur de los Estados Unidos, consiguió permiso para predicar en la cárcel local. El hijo de un amigo lo acompañó. Después de la predicación, el joven, que no era cristiano, le dijo al predicador: - Espero que su sermón haya impresionado a los criminales. Una predicación de esa clase debe hacerles mucho bien. - ¿Te hizo bien a ti? - Pero ¡Es que usted estaba predicando a los presidiarios! El pastor meneó la cabeza y dijo: - Yo estaba predicando el evangelio de Cristo, y usted lo necesita tanto como ellos.

Buscando a su Padre

Un día un caballero se encontró en una calle de una gran ciudad a un joven que veía a todos lados como en busca de alguien, y al parecer muy asustado. 

Acercándose el caballero a el , le preguntó que le ocurría; el niño le dijo que andaba en busca de su papa que se le había perdido

.Es tu papa un señor de tales y tales señas?

- Si, señor! - respondió el niño.
Entonces no tengas cuidado, acabo de encontrarlo en la calle próxima y también el te anda buscando; no tardarás en encontrarlo; tu lo buscas y el te busca y tendrán que hallarse.

- Así Dios busca al pecador, y si este también busca a Dios, sin duda lo hallará.

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