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El Corazón Del Hombre

 

El templo de Dios o el taller de Satanás (1 Juan 3:4-10)

 

Este no es un libro nuevo. Apareció primero en Francia hace más de 200 años, y ha traído grandes bendiciones a miles de almas. Ha servido como un espejo espiritual en el cual la gente ha podido ver su condición espiritual como Dios la ve, Muchas personas que han visto sus corazones pecaminosos fotografiados en estas páginas, se han arrepentido y obtenido dentro de si corazones nuevos y un nuevo espíritu.

 

 

Mientras lee este libro, tenga, presente, por favor que es un espejo en el cual Ud. se verá a sí mismo. Sea Ud. pagano o cristiano, creyente o apóstata, Ud. encontrará su propia fotografía, exactamente tal como Dios lo ve. Dios no hace acepción de personas Él mira a los corazones de los hombres.

 

Satanás es el padre de todos los mentirosos, el príncipe de las tinieblas y el dios de este mundo, que se transforma en ángel de luz. A muchas personas les gusta pintarle como a un ángel de luz y se ofenden cuando se le revela en sus colores verdaderos. En estos días, como en los tiempos antiguos, hay muchos “Falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás  se disfraza como ángel de luz” (2 Cor. 11:13-14). Satanás, “el dios de este siglo  cegó el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Cor. 4:4). Todos los pecadores e incrédulos están muertos y ciegos hacia Dios. Están gobernados por el espíritu del dios de este mundo (Ef. 2:2), donde todo es vanidad, a través de este sistema tiene atrapado a pobres, ricos, morales e inmorales. A menos de que sus ojos sean abiertos de alguna manera a su condición perdida, ellos se encaminan a su destrucción eterna. El que dice, “No tengo pecado” se engaña.

Cuando Ud. lea este libro y estudie sus cuadros, Ud. podrá ver su propio corazón. Permita que el reflector de Dios le muestre la condición de su corazón. Reconozca sus pecados  y no niegue su existencia porque la Palabra de Dios nos dice que “Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no hay verdad en nosotros. Si confesamos nuestros pecados. El es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad” (Juan 1:1-10). “La sangre de Jesucristo, el hijo de Dios, nos limpia de todo pecado”.

 

 

Ud. está gobernado sea por Satanás o por Dios, Ud. es esclavo del pecado o siervo de Dios. Si el pecado gobierna su vida, no lo niegue, más bien clame a Dios quien está listo para libertarle por medio de Jesucristo quien vino a este mundo para salvar pecadores, para quebrantar el poder de satanás y del pecado sobre nosotros. El es nuestra redención. Ud. está en la presencia de un Dios Santo que ve todos los secretos, las obras y pensamientos ocultos de su vida. Es imposible que Ud. y sus obras se oculten de Dios, porque “El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?” (Sal. 94:9).

 

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Cron. 16:9).

 

“Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos. No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se escondan los que hacen maldad” (Job. 34:21-22).

 

“Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos” (Juan 2:24).

 

 

Por lo tanto “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño” (Sal. 32:1-2). (Lea también el Salmo 51). Jesús está aún llamando hoy día: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar” (Mat. 11:28-30).

El corazón del hombre
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