


De igual forma, la Escritura afirma que el Hijo, igualmente con el Padre, es el primero y el último; es omnipresente, inmutable, todopoderoso; es incomprensible, absolutamente santo, indefectible; es el Creador, Preservador y Gobernador de todas las cosas en el cielo y en la tierra; es el Escudriñador de todos los corazones; el Juez final, y el que recompensa la vida y muerte eterna. Ahora, el que posee tales dominios y ejerce tales funciones, necesariamente debe ser Dios. Pero no hay dos Dioses. Por tanto, el Hijo es uno con Dios, y es Dios.
El día se acaba en:



Recibireis poder!!!
Vivimos tiempos difíciles y tal vez necesitamos, más que nunca, animarnos unos a otros a permanecer firmes en el Señor. No olvidemos jamás que, en medio de todas las dificultades de la vida, Dios sigue reinando, sigue siendo todopoderoso y tiene el control. Animémonos unos a otros en la fe y sigamos adelante en el poder del Señor.
Perseverando en medio de las pruebas (Santiago 1:2-4, Hebreos 10:35-39, 2 Corintios 4:16-18)
Manteniendo la fe en medio de tiempos de dificultad (1 Juan 5:4-5, Mateo 21:21, Salmo 91:1-2, Jeremías 17:7-8)
Ánimo, ¡Dios está contigo! (Isaías 41:10, Deuteronomio 31:8, Mateo 28:19-20)
Brilla en medio de las tinieblas (Mateo 5:14-16, Efesios 5:8, 2 Corintios 4:6)
Señales del fin: no hay que temer (Mateo 24:1-14, Mateo 24:32-33, 1 Juan 4:15-18)
El futuro está en las manos del Señor (Jeremías 10:23, Jeremías 29:11, Mateo 6:34, Apocalipsis 22:12)
Viviendo en la verdad (Juan 8:32, Juan 14:6)
¡Cristo ya venció! Eres libre en él. (Juan 11:25-26, Gálatas 5:1, Juan 8:31-36, Romanos 8:1-2)
Se acerca la venida de Cristo (Apocalipsis 22:6-21, Mateo 24:30-31, Mateo 24:36-42)
Preparándonos para la gran boda (Apocalipsis 19, Mateo 25:1-13)
Cumpliendo con nuestra misión (Mateo 28:16-20, Isaías 6:8-10)
Sigamos adelante sin temor y con valor (Josué 1:8-9, 2 Timoteo 1:7, Salmo 119:10, 2 Timoteo 2:3-5)
Entrégale tus cargas al Señor (Salmo 55:22, Mateo 11:28-30, Juan 14:27)
Da gracias a Dios, aun en los días difíciles (1 Tesalonicenses 5:18, Salmo 28:7, Filipenses 4:6-7)
Orando con toda oración y súplica (Efesios 6:18-20, Salmo 4, Salmo 6:1-4)
Confía en tu Padre, aunque no lo entiendas todo (Proverbios 3:5-6, Isaías 55:8-9, Romanos 8:28)
Dios es nuestro refugio seguro (Salmo 46:1-3, Nahúm 1:7, Salmo 91:1-4)
No estás solo en el valle, cuentas con la mejor compañía (Salmo 23:4, Isaías 43:1-2, Isaías 41:17, Salmo 94:14)
Esperanza viva en Cristo (1 Pedro 1:3-9, Romanos 15:13, Hebreos 6:18-20)
Dios nos fortalece en nuestra debilidad (2 Corintios 12:9-10, Isaías 40:29-31, Filipenses 4:13)
Cultivando una fe que mueve montañas (Marcos 11:22-24, Hebreos 11, Lucas 17:5-6)
Llena tu corazón con la paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:6-9, Juan 14:27, Colosenses 3:15)
Dios pelea por ti: él es el Fuerte Guerrero (Deuteronomio 20:1-4, Éxodo 14:13-14, Deuteronomio 3:22, 2 Crónicas 20:15-17)
Nuevas fuerzas para enfrentar cada día (Lamentaciones 3:22-24, Isaías 40:29-31, Isaías 41:10)
Sé fiel hasta el fin: no te arrepentirás (Apocalipsis 2:10, 2 Timoteo 4:7-8, Mateo 24:13)
El gozo del Señor te fortalecerá (Nehemías 8:10, Habacuc 3:17-19, Romanos 12:12)
El Señor te está moldeando para que alcances lo mejor (Filipenses 1:6, Jeremías 18:1-6, Romanos 8:18)

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